La personalidad de los colores 1: el azul

La personalidad de los colores 1: el azul

La personalidad de los colores

En la historia de las artes visuales, diseño y comunicación, mucho se ha escrito sobre la psicología del color. Sabemos en general que el rojo es pasión y el amarillo alegría, pero a veces resulta muy interesante profundizar un poco sobre cada uno de los colores principales del espectro visible para el ojo humano.

Primero, debemos tomar en cuenta que la percepción y significado que otorgamos a cada color, posee una fuerte base cultural. Por ejemplo el blanco que para Occidente es pureza y paz, en Japón es luto. Además está el tema de la moda. Los colores pastel imperaron durante los años 50, mientras que a fines del siglo XX predominó el uso del azul aqua (recordemos las famosas iMac de “sabores”, especialmente las azules).

En esta ocasión quisiera abordar el tema de un color sumamente popular (sobre todo en el área del diseño de identidad corporativa): EL AZUL, el color más frío de todos.

Tradicionalmente es el color de la espiritualidad y la calma. El color del cielo y del mar, nos invita a meditar y reflexionar. Nos habla de limpieza, higiene, meditación. Es uno de los colores primarios del espectro visible, y sus tonalidades nos ofrecen también muchas variantes de interpretaciones y sensaciones. El azul pastel se adjudica a la infancia (culturalmente en Occidente, identifica al sexo masculino); vemos que el azul marino es relacionado con temas de seriedad, honestidad, formalidad (muy utilizado por industrias de tecnología, farmacéutica, financiera, aerolíneas, etc.); el azul aqua es más jovial e informal, muy relacionado con el agua y la frescura. Los azules que tienden hacia el morado (con influencia del rojo) se tiñen de misterio y sobriedad. Y el turquesa posee gran tradición de nobleza y elegancia.

Curiosamente la identidad de varias redes sociales tienen enorme preferencia por los tonos de azules; por tanto, nuestras generaciones los relacionan ya con la sociedad, la colectividad, lo público, el diálogo e intercambio de información. Por otro lado, en la industria de consumo el azul no es realmente tan popular, especialmente en alimentos y bebidas.

Hace algunos años, la especialista en color Mimi Cooper hablaba de lo difícil que fue para su empresa de consultoría en color convencer a M&M´s de la viabilidad de una pastilla de chocolate confitado color azul. ¿Quién se atreve a probar alimentos azules? Y sin embargo, se lanzó al mercado. Y no sólo eso, la marca cuenta ya con toda una gama de tonos que parece sacada de guías Pantone.

En fin, podemos ver de manera rápida que uno de los colores favoritos culturalmente hablando, es también sumamente versátil. Y lo apasionante de la teoría del color, es que su investigación y aplicaciones son inagotables, con los constantes cambios culturales y sociológicos.

El azul inunda la sabiduría popular y el arte universal.

Pablo Picasso tuvo su etapa azul; la música con tinte nostálgico se llama “Blues” y numerosas banderas nacionales ostentan elementos en color azul. Así que cuando necesites utilizar el color azul en tu próximo proyecto, piensa en todas las implicaciones culturales y subjetivas que éste tiene en el ojo del receptor.

Recomiendo como lecturas sobre el tema, a Vasily Kandinsky y Johannes Itten, para profundizar sobre el tema.